Lo cotidiano de hoy será lo valioso de mañana
Antes de que naciera mi hija, ya ocupaba un espacio en nuestras vidas. En las conversaciones, en las dudas, en los silencios largos antes de dormir.
En los planes.
Había días de ilusión y días de miedo.
Momentos en los que todo parecía claro… y otros en los que no tanto.
Y aún así, sin verla, ya formaba parte de la familia.
De repente, el mundo se volvió pequeño.
Tan pequeño como ella.
Las horas perdieron el sentido, las noches se confundieron con los días y cualquier gesto, por mínimo que fuera, se volvió importante.
Ella no hacía nada… pero a la vez lo hacía todo. Respirar, estirarse, quedarse dormida en nuestros brazos.
Ese era uno de mis momentos favoritos.
Y aunque entonces pareciera eterno, esa etapa pasó sin avisar
Un día, abrió los ojos un poco más para poder observar todo lo que la rodeaba.
Se reía sin saber por qué y le sorprendía cualquier cosa. Empezó a dejar claro que tenía su propia forma de estar.
Nada estaba preparado. Todo improvisado. Y justo por eso, era perfecto.
Se empezó a levantar, a caerse y a volver a intentarlo. A descubrir que podía hacer cosas por si misma, sin ninguna intención de parar.
La casa cambió de ritmo.
Las fotos del móvil se multiplicaban.
Y sin darnos cuenta, ya no era aquella bebé pequeña.
De repente había pasado un año.
No sabemos muy bien en qué momento ocurrió.
Un día estaba ahí, tan pequeña que daba miedo moverla y de repente ya no paraba quieta.
Nosotros seguíamos viendo el mismo bebé, pero ya sabíamos que no lo era, que había cambiado y nosotros también.
Un año parece poco tiempo hasta que te paras a pensar en todo lo que ya no volverá.
Entonces entiendes que lo de ahora, lo que estás viviendo en este momento, es lo que querrás recordar.
Ahora mi hija va a hacer 8 años, y siempre que queremos, podemos volver a todos los momentos de su vida. Incluso lo hacemos con ella y pasamos una tarde genial recordando y descubriendo historias.
Esta no es una historia especial.
Es la tuya. O está a punto de serlo.
No se trata sólo de fotos, sino de no dejar pasar este instante sin más.
Y tú, ¿en qué momento estás?
Si aún te queda alguna duda, dejame tus datos y lo hablamos.
PRODUCTOS ARTESANOS
Te puedo decir que todos los productos que te voy a entregar los hago yo artesanalmente en mi estudio. A mano. Sin producción en cadena.
Álbumes, impresiones, láminas, recordatorios… Tendrás algo único.
Todo hecho con papeles y telas respetuosos con los que tu peque tendrá un planeta mejor.
TÚ DECIDES
tu sesión de fotos en Bilbao

