En lo alto del Gorbea, donde las nubes se enredan entre los árboles, hay un lugar que muy poca gente conoce. Es El Taller Mágico: la fábrica secreta donde Olentzero y Santa fabrican y empaquetan todos los juguetes para Navidad.
Pero estas semanas atrás, algo ha pasado. Algunos de sus ayudantes más trabajadores han caído con la gripe de montaña. Los pedidos se acumulan, los juguetes sin terminar llenan la mesa y los paquetes hacen una cola que ya da dos vueltas al taller.
Recibí la llamada de Olentzero y Santa pidiendo ayuda: necesitan de toda vuestra magia para llegar a todos los pedidos que llegarán a través de las cartas. Para ello, nada mejor que unas pequeñas manos para construir, arreglar y empaquetar.
Porque en El Taller Mágico hay una regla que nunca cambia: los regalos solo se terminan bien cuando los revisan los niños. Ellos crearán la magia necesaria para llegar a tiempo con todo. Y de mientras, aprovecharemos para hacer unas fotos para el recuerdo. ¿Está tu peque listo para echar una mano?